viernes, 5 de abril de 2013

Retrospectiva absurda


Supongo que nos perdimos en el mismo instante en el que nos conocimos,
para qué mentir, si de eso se ahogó el mundo, y nosotros no fuimos la excepción.
Los cafés se hundieron en una guerra naval histórica, en la que los escritos
fueron banderillas de victoria y las vagas casualidades motivo de idolatría.
Los vasos  todavía contienen los pozos de café y un poco de nostalgia comprimida en colillas,
la ventana ya no es la misma, tampoco yo,
aun así pienso en lo que fuimos, que no fue demasiado,
pero tampoco suficiente.
Cadáveres de besos continúan suspendidos en el aire,
al igual que el adiós jamás pronunciado…
Nos faltó valor, te falló el amor, me sobró soberbia…
El dolor no  frecuentó, porque, a veces, el orgullo es nuestra única arma,
pero el tiempo, los errores, y mis compañías nocturnas traerán a mí el recuerdo
de esa tarde en la que decidimos perdernos juntos, y la mañana en la que los dos encontramos el camino actuando un adiós.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Hermoso corto, gran perspectiva del significado del amor.

Planimetría de los arrepentimientos


Las palabras suenan mejor desnudas, las caricias saben mejor en vodka,
y aun así, vestí de harapos mis poemas y me quedé sobria junto al desván,
esperando que los grillos construyeran el pentagrama que mis dedos y lengua no pudieron crear.
Allí estás, entre el cuarto de San Alejo, las cartas jamás enviadas y las cicatrices del sofá.
Aquí estoy, en el revoloteo de las moscas que no logran entrar, en la tinta que se quedó sin hojas, en la materia que se dispersó tras el colapso de dos cuerpos intentándose amar.
Ahí está ella, entre mi amor y tu cinismo circense, entre las circunstancias absurdas y  tus vacíos celestes, entre los harapos rasgados y el desván hecho mierda.
Y después de todo jamás logré embriagar mis escritos y llegar a ti como esa simple mosca, desnudarme en las piezas del piano y seducirte en él. 

lunes, 11 de febrero de 2013

Jardín de abstinencias


Pobre lirio censurado
en tus colores se quemó la vida,
por tus hojas se murió el sentido.
Y ahora lloras porque perdiste de vista la libertad.

En tus rezagos solo quedaron arrepentimientos,
en tus dolores se ausentó un amigo,
en las ausencias no existió un te extraño,
Y ahora te consumes en medio de esta mesa,
carcomida por la razón y el humo de un viejo cigarrillo.

Te faltó entender que el amor no es más
que el brillo del sol, el trino de las aves, los pies húmedos del rocío,
que un orgasmo estaba en un flan, en la mañana lluviosa,
en la justicia… en la sonrisa de un niño.
Y ahora no hay vuelta atrás, mueres en soledad extraño lirio.

viernes, 4 de enero de 2013

Despierta que el espiral se hace línea recta


A Volar dulzura que las cortinas se expanden por todo el territorio.
A mover tus piernas que las siluetas se dispersan con tu danza.
Es hora de compartir caricias y jugar al alba…
Ama, sufre, que la muerte respira en tu cuello, se alimenta del tiempo.
Acaso el hastío no sacude tu cama? Entonces, qué esperas?
Escapa en las noches y sigue el instinto de los lobos,
recuerda que en las ciudades frías no sobreviven las liebres.
Sé que los destellos te asustan y no soportas las aves,
pero en ocasiones es necesaria la caza de temores,
Así fue como te encontré… huyendo de mí.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Normalidad Barata


Cómo inclinar al péndulo que desprende de su vientre,
quebrar poco a poco la inutilidad que yace entre sus cienes,
y así, lograr una muerte casi perfecta, casi húmeda y cercana.
Las intersecciones de aquel lenguaje insulso,
extraviaron su locura, confundieron a su sombra,
irrumpieron en las extremidades de su resurrección tardía.
Selladas quedaron las notas mudas que yacían en la máscara corpórea,
Una que solía descender en cada inhalación de normalidad barata,
cuando la transeúnte perdida, inspirada en las sonrisas difusas de la sociedad,
caía perdida en medio de sus cavernas.
Normalidad barata que desmiembra y encrudece,
Secta irracional masificada,
Veneno que desciende como lluvia
y quema como cal,
la arrastraste hasta cegarla,
pero todo nido vuelve al vientre, y por fin, el péndulo se inclinará de nuevo.

martes, 2 de octubre de 2012

Un pastel de moras por favor


Ríos de papel navegan por la corriente de mi alfombra,
esta noche decidí tomarte en mis manos,
hacerte mío y encerrarte bajo el calor de mis ojos.
Tus besos azul violeta vuelan por el aire de mi sala,
recorren cada espacio y saborean cada esquina,
pintan más pecas sobre mi boca...
Se inundan los guarda-escobas  con la tinta,
sigue intacta, como tu voz arrítmica,
o tus pasos de anciano eufórico.
Esta noche deseo un pastel de moras,
uno de tu azul violeta,
uno que tenga pequeños destellos de tiempo,
e impida que se vaya de mí tu recuerdo.
Uno que trace tu diminuto bigote infantil,
y pueda regresar a la inocencia que nadie conoció,
esta noche mis sueños me llevarán a ti,
sin palabras de lamento o una culpa trasfigurada,
porque jamás fui tan cercanamente feliz.