martes, 23 de septiembre de 2014

Des-engranajes

No basta que sigan los minutos,
ni que el cantar del ruiseñor circunde por el aire.
Tampoco que el anaquel se desborde de materia,
o que los piñones sigan en pie sosteniendo las ruedas de cordura.

Ya no basta con la aguja magnética apuntando al norte,
ni los credos de doctrinas triviales.

No basta el horizonte, ni el infinito.
No basta el viaje de la luz.
No basta la belleza del sonido.
No basta la nada.
El tiempo se hace etéreo.
Me pierdo incolora y distante.
 

viernes, 1 de agosto de 2014

Ex - critura

Se fue por el vacío de un anillo,
Entre la maleza de los pies
y unas cuantas armaduras.
Desertó en el campo de batalla,
se hundió en la barba del anciano,
desapareció…
Simplemente eso.
Ya no logro encontrarla,
es como si un día todo fuese claro
y el siguiente ya no recuerdas el orden,
mucho menos el cómo.

Pensé que junto a ella moriría,
mi utópica compañía,
qué universos fuiste a visitar,
por qué me arrebataste
lo único que abrazaba en las noches de frío.

Primero fue el cigarro,
luego el café,
y ahora tú.

La escritura se marchó,
y esto es como un epitafio,
sin esencia ni forma,
ahora no soy más que carne

vieja amiga, qué nos pasó.

lunes, 23 de junio de 2014

Fragilidad líquida

Los zapatos están en el tendedero,
las medias huyeron al tejado vecino,
y mi ropa aún destila nombres.

Hay agua en mis uñas,
hay agua en mis párpados,
hay agua en mis pulmones,
hay agua en mis entrañas,
hay agua en mi ombligo,
hay agua en mis omoplatos y codos,
hay agua en mis piernas,
hay agua en mis tobillos,
hay agua en mí.
Todo está mojado,
todo se va conmigo río abajo.


martes, 17 de junio de 2014

Holograma

Con la velocidad del sonido se fue el antílope,
y en la cacería hasta la sangre se ausentó.
No fue necesario un adiós.
No fueron necesarias las lágrimas, las olas transitorias solo inundan la superficie.
Más abajo de los encuentros jamás planeados
solo transitan palabras sin valor y una escuálida luz,
una que desde mi perspectiva vislumbró un débil holograma,
una imagen que se asemeja más a una pintura infantil,
a una historia de pegar en la nevera,
a una corteza de zanahoria…

Pero es eso: un holograma.
Un producto que mis ojos al creerse placas
replicaron en dimensiones distantes,
reflejando un antílope que resultó
algo menos que una sombra,

algo menos que un nunca jamás.

viernes, 9 de mayo de 2014

El retorno de las cosas



El aire ha cortado el papel,
la sangre lo repara,
la mano inmóvil juega al navegante,
y mientras tanto, un capitán conduce una corriente de aire.

La noche cayó, el capitán duerme,
la sangre se retira,
las manos enmudecen,
el aire enfurecido, bota al capitán
que en el mar se desvanece.


sábado, 28 de diciembre de 2013

Desfases

Me dejé caer, sin restricciones ni temores,
sin tristezas aferradas al paso,
sin cerrojos en las manos, ni acertijos.
La sombra se dejó llevar…
Sin guardianes ni luces en cápsulas,
sin cinturas o espaldas de reemplazo.
La columna vertebral  se deslizó en cuerpo ajeno,
se ensució de vino y se embriagó en una habitación en la que ya no había fiesta.
Y el alma olvidó escribir en medio de la confusión, en medio de las sonrisas de paso,
y el omoplato olvidó que también de allí nacen alas,
y la vida olvidó que cuando se sueña, los ojos siempre te obligan a despertar y seguir…
Y frente a tantos movimientos incorrectos pienso:
¿Por qué hay aves que se ven obligadas a vivir en tanta inmundicia, por qué cambian la grandeza de la naturaleza por calles llenas de excrementos y miseria?
Entonces, me pregunto si desde el cielo alguien nos observará y se preguntará lo mismo.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Inexactas comparaciones

Y, sí, los jardines tienen aristas… y también flores y desdichas…
Y pilas de agua, y zanjas de carne…
Y ríos de insectos, y carmines que mueren…
Y niños que ríen, y abuelos que sueñan…
Y un par de peces danzantes…
Y uno que otro despistado tratando de nadar en un charco…
Y, sí, eso es el amor…
Una mañana soleada es un cultivo hermoso de nardos,
una tarde nublada no es más que un jardín en ruinas…
Esperas encontrar un rocío que te roce cada arista,
pero muchas veces te encuentras de frente,
con un viento inerte que te corta las pestañas.