viernes, 26 de agosto de 2016

Señora Melancolía

En el verano también hay días lluviosos
porque, y es una conjetura a la que me aferro desde la laringe,
el cielo, sin importar cuán despejado se vea
necesita descargarse.

Y es que, hay ocasiones en que ni la vida misma cuenta,
en las que la grandeza de cada átomo circundante
pasa de ser una hermosa obra, para sentarse en la esquina, con nosotros
y desde allí, juntos rasgar telones, letras… parir un cataclismo.

Noches de fiesta en las que la tonada de todos ensordece
te alejas y bailas con las sombras de quienes yacen alegres
porque solo en ellas reflejas tu espina dorsal.

Hay horas, momentos, días, estaciones…
porciones espacio-temporales en las que tenemos derecho a llorar
derecho a morirnos un poco
derecho a contemplar las heridas en los pies y no anhelar más paso
derecho a ser espuma, deshecho de una ola quebrada en rocas.

Libertad de soltar letras de nostalgia encerradas en máscaras de rutina,
libertad de acurrucarnos en espirales húmedos y no resistir la luz de un sol…
Y es que, la vida arde y es hermoso mientras sucede,
pero, también está bien apreciar la belleza de los escombros y el polvo,
porque también yace vida en la melancolía,
y no es necesario sonreír ante el vacío o el frío,
a veces, invisibles veces, es necesario “defender” la tristeza.


Ilustración de: Belén Segarra

jueves, 28 de julio de 2016

Test pre-amante(s)

Sueño
sed
asfixia
estruendoso
palpitante
recorrido
tibio
cartografía
rasgar
huesos
inhalar
fibras
desnavegantes
dientes
olfatear…

Sea tan amable de ponerle un orden
y conceda usted el color de esta verdad
que puede ser blanca, menta o escarlata
insípida, perfecta o saturada.

¿Elige usted ahogarse en los residuos insurrectos?
Hay quienes repelen el azar,
otros, sin embargo, dejamos sin cerrojo las puertas
porque es más divertido rastrear sin instructivos
las pecas de unos cuerpos que jamás esperamos encontrar.


Ilustración por: Pezones Revueltos.

jueves, 14 de julio de 2016

Replay del autocanibalismo

Por más refugios que vea
no logro llegar allí
mientras más corro a ellos
más termino en la orilla del fin
uno disfrazado de comienzo
más cruel que los demás
cuando crees trazar líneas nuevas
reaparecen los rezagos de aquellas que dejabas atrás.

Y, entonces ¿Para qué separaciones de tiempo?
si terminas bebiendo el mismo vino en diferentes mesas
mismos malabares en diferentes plazas
mismas obras con diferentes públicos.

Repetitivas y cínicas,
esas son las ramas
de este sobrestimado fractal
nos envuelve
nos convence y da esperanzas
frente a un universo en el que no logramos flotar.

Bienvenidas sean las larvas
que vienen a alimentarse de mí
sírvanse, terminen por destruir
lo que no pude impedir
disculpen lo poco
ya no tengo mucho por dar
por eso el pasto en las entrañas
para semejar que este cuerpo
aún posee algo de verdad.


Imagen de Laura Makabresku. 

martes, 5 de julio de 2016

Fantasías paganas

Bebí tu historia
dentro de un recipiente de madera
que arruinaste con tu complejo de carpintero.

Cerré las pestañas
esas que han caído hasta los pies
a causa de tanto andar
y agrietadas mis entrañas
le juré a mi sangre
que no me inclinaría al mar.

Aun así, aquí estoy,
fugada como un punto
en medio de un bosquejo
que jamás llegará a ser luz.

Sin importar cuántos ritos
sin importar cuánta carne ofrende
sin importar a quiénes o a qué
lleve mis plegarias
...seguiré siendo el recipiente
ahogándose en mitad del mar...

Imagen de Laura Makabresku, fuente: Talenthouse

martes, 21 de junio de 2016

Muerte anunciada

Bocas, codos y bocas…
Bocas, espalda y bocas…
Bocas, rodillas y bocas…
Allí están, en medio de la angustia
y estas intersecciones entre vivir y disiparse.

Una completa biblioteca de bocas
estantes repletos de ellas
bocas de almendra
bocas de ron
bocas que gritan
otras que besan
bocas rosas, durazno y marrón.

Existen las que se sostienen con mentiras
otras con aroma a poesía
y a papel mojado por el tiempo.

Bocas que desatan guerras
y unas pocas que emanan luz
traficantes de eso que dicen llevamos dentro
almas un tanto más negras que otras.

Así que siga usted
elija la que bien le plazca
sin importar cuál sea
terminará acompañando
a aquel pez que murió por ella.


Ilustración de Sasha Alekseeva

jueves, 19 de mayo de 2016

La silla coja del bar

Este punto ya no es suspensivo
este camino no es circular
la lágrima de hoy vapor será
y una gota de vinagre humedecerá este ramalazo.

¿Qué puedo decir?
las palabras se ahogaron
en este mar de señales ausentes
en este río de vacías alegorías.

Unas cortas composiciones silábicas
podrían salir de aquí
de esta boca que se siente prestada
y tal vez, con irritante incoherencia diría
el porqué de esta silenciosa despedida.

Este lugar es cálido
huele a menta y almizcle
como quien se confunde
entre la comodidad y el hastío.

Mientras tanto, en la búsqueda fallida
de unas notas que suenen
a tristeza y ceniza
solo puedo levantarme y decir:
- Gracias.
        No podría permitirme enamorarme
        de la canción que más me entristece en este bar.


Ilustración de Aykut Aydoğdue

martes, 10 de mayo de 2016

Devenir de las discontinuidades

A veces soy pájaro, otras veces jaula
a veces soy corpiño, otras veces soy hacha
algunas otras soy pelusa, otras soy guitarra
en ocasiones bailo, en otras, pesco ocasos.

Y así me paso la vida
jugando al devenir de las oportunidades inversas
a la bipolaridad de las circunstancias
a un zigzag de castraciones
a un juglar triste de banca.

A veces me esfumo sin intentar
otras me hundo en la repetición
a veces cargo culpas de edades coloniales
y en otras me olvido de la santidad.

Sin tener respuesta ni conciencia
mientras me baño cada mañana,
pienso al compás de cada golpe de agua
que a veces llego al cielo,
otras veces, como a las 2:00 a.m., me invade el terror de zarpar.


Ilustración de: Livia Fălcaru