jueves, 21 de junio de 2018

Jarrones de olvido

Una flor se ha posado en mi cabeza
tal vez dos o tres
tal vez se ha trancado en mis ojos
tal vez me ha bajado de revés.
Lirio, azucena o nardo
tal vez un clavel
ha perdido resguardo
pareciera no tener caso
se ha deslizado por mi garganta
obstruyendo todo a su paso.
Tal vez se posó en mis pechos
dalia, margarita o lavanda
pintó dos o diez bocas
y bajó...impregnado su aroma.
Una flor se ha posado en mí
tal vez de loto
prendiendo todo a su paso
fijando mi horizonte
alejándome del marchito prado.

Imagen: video musical de Silvana Estrada.


sábado, 7 de abril de 2018

Caza

Cuando abrí los ojos
se mojó el alma
y aquí en el sol
que entibia cada pierna
se instaló tu abrazo.

Juegos
juegos verdes y rosas
algunos azules y escarlatas.

El azar juega en nuestra contra
y sin embargo seguimos
apostándolo todo.

Me quedo sin intenciones
y siempre encuentras cómo re-anudar
dejas mi cuerpo atado
el agua corre, la noche parte.

Abro los ojos
esta vez se ha mojado el párpado.


Ilustración de Jean-Francois Painchaud

martes, 6 de febrero de 2018

Espejos y una flor

Justo en el instante en el que caía
en la generosidad de un sueño
se metió por la garganta
al son de su manía melómana
el pensamiento: este mundo se encuentra enfermo.

Y es que si nos untamos de esta brea
a veces el optimismo de esta porno-era no basta
y por más agujetas que sujetemos no alcanza
continuamos tropezando con los mismos pasos.

E insomnes con la piel desnuda al tiempo
seguimos quemándonos entre almas colillas
ya fumadas, ya hechas polvo,
entre camas alquiladas
por un pago que vale más que unos cuantos saltos.

Ya con los ojos intentando un desgajo
pensé en sus textos
y sentí lo distante cercano
porque más allá de sudores vanos
y microhistorias porteñas
de falsedades y lealtades de cartón
las cortezas se agrietaron
pero seguimos aquí,
fantaseando con alientos y valles
porque en un mundo de colillas
pesa más la compañía sincera
de dos enfermos en letras
que una historia sin personajes
una canción muda.

Sí, el mundo está enfermo
pero aún quiero mojarme en él
secarme a la sombra
disfrazarme de estrella
sonreír dolencias
si como usted compañero
la amistad florece en un espejo.


Ilustración: Adolfo Serra 





jueves, 14 de diciembre de 2017

Insuficiente

Sentada junto al río, embarcaba relojes en naves desestructuradas de papel, de bolsillo, pared, mesa, péndulo, arena y hasta de figuras ridículas de cucú, todos terminaban en el deshuesadero de un horizonte plata.

Su liberación de tiempo era interrumpida siempre por la coloración rosa de los edificios, en ese justo instante en el que el sol y unos ojos cómplices jugueteaban a transformar los paisajes ya rotos del puerto.

Ese era su llamado, hora de zambullirse río abajo y dormir junto a la chatarra ya olvidada por las sombras oxidadas de una gran ciudad.

20 meses de desapego, casi un desdoblamiento satírico, en el que minuteros, segunderos y engranajes rotaban en una dulce canción de regreso y unos cuantos silencios.

Se acercaba por fin la hora del embarque, cuando en medio de su rutina filtrándose por las llaves oxidadas de las cañerías, viendo todo como espectadora de un paisaje ajeno quedó atrapada en un grifo de agua. Se sintió bien la serenidad, el no fluir, la calidez de un apego, así que por un par de semanas olvidó zambullirse en el río plata.

Solo por un instante de su alma líquida brotó un jardín, que al cabo de los días fue revestido por los relojes del deshuesadero, y de repente el tiempo comenzó a correr, y con él los miedos pesaron como yunques, y la dulce canción de regreso se tornó en zozobra, y en el grifo comenzó a disiparse, al despertar y encontrar en esa desdibujada flor una vía al fondo del puerto.

Un fondo con insuficientes besos, insuficientes caricias, insuficiente ser, insuficiente entrega, insuficientes mentiras, insuficiente en su inicio y en su fin, siempre lo sería, así se dejó caer, se embarcó y continuó fluyendo, la flor finalmente no llegó antes de partir, y la silueta del grifo se desdibujó en infinitas líneas de luz, hasta que de ella no quedaron sino burbujas que, con los segundos, no fueron más que un fin bajo el agua.



Ilustración por @adrian.borda.art



jueves, 23 de noviembre de 2017

De regreso

Terror a la palabra
terror a la comedia
terror a las cortinas
terror a las maderas
terror a las escenas
terror a los focos
terror al entreacto…

Despegarse de la silla
aplaudir las actuaciones
seguir la tira de alfombra roja
fundirse entre las carcajadas.

Salir, mirar atrás
dar las gracias
y habitar otro acto más.


Ilustración de Erika Kuhn



jueves, 16 de noviembre de 2017

Estacionaria

Esta pequeña melancolía
que guardo abrazo y hago mía.

Esta pequeña melancolía
que fumo bebo y transpiro
noctámbula, epitelial.

Esta pequeña melancolía
tan ajena, tan cercana
tan pegada en las plantas de los pies
y las cuerdas vocales.

Tan cercana tan maldita
tan fortuita e inconclusa.

Mi pequeña melancolía
ayer nos tomamos el té
y recuerdo que me dijiste
(más cercano a un grito que a un pensamiento)
lo mucho que te avergonzaba
mi intento de arlequín
mis antojos por ser una postal de Navidad.

Querida mía
no pretendí perder-nos
pero, son días de escasas nubes
escasas arterias removibles
escasa conciencia colectiva
y he decidido caminar más liviana
perdón por dejarte en la parada
ten la seguridad
que cuando deba pagar las facturas
regresaré por ti.


Ilustración de Paula Bonet



sábado, 9 de septiembre de 2017

Sin ti ni clichés

Han sido días
no pretenderé el conteo.
Dentro hacen ruido
tus palabras.
Alzo la vista
allí está el degradé
que tanto odio ilustrar
al cielo le queda bien
se ve diferente permeado.
Compañero
somos un cliché
un chiste mal contado
una frase de cajón
un “sentido pésame”
un facho asalariado
un “te amo” mientras se coge
un discurso de graduados
el puto cascabel de tu gata amarilla

Un adiós, es hora de irnos
sé feliz
[lágrimas]

No es necesario
me voy, así, como llegué
sin ti ni clichés.