jueves, 7 de febrero de 2019

Incompatibles

Insuficiente el estuche
insuficiente la esencia
insuficiente la desnudez
de la carne
de los pulmones
de los amaneceres insonoros.
Insuficiente fui
insuficiente mi ser
insuficiente mi cuerpo
insuficiente la ventanita que te abrí.
Insuficiente soy
insuficiente para llorarme
insuficiente para amarme
insuficiente para odiarme.
insuficiente la magia
insuficiente “dejarme querer”.
Y así pasé por tu vida
de insuficiencia en insuficiencia
hasta atorarme en un sumidero
en el que me fui insuficiente a mí misma
para decir adiós.


Ilustración de Chiara Bautista

martes, 2 de octubre de 2018

Aire satírico que rima

Respira conmigo
bebámonos el aire
sin filtros ni colillas
que el smog hace su parte.
Respira conmigo
en el suspiro de mañana
sin promesas ni futuros
solo dimensiones paralelas en mi cama.
Respira conmigo
caminando en la ciudad
colores en paredes y miseria visceral
dame razones de continuidad.
Aspírame que también tengo malicia
inhálame que mi inestabilidad es mítica
expírame que ya me ahogas
exhálame tu sublimación me agobia.
Respira conmigo
aunque no entienda de pulmones
respira conmigo
juguemos juntos a los desconocedores.

jueves, 30 de agosto de 2018

Extrañar en lo extraño

Extraño ciudades
casas antiguas
calles empedradas
sombras en el puerto
y el color de jacarandas.
Extraño personas
amores que no fueron
ojos claros que mintieron
ternuras que fallaron
noches se desdibujaron.
Extraño paisajes
viajes que restauraron
Purmamarca y sus colores
el sur que tanto me ha regalado.
Extraño lienzos, abrazos,
un par de amistades
y besos no alcanzados.
Pero entre tanto extrañar
ya todo parece extraño
se hace extraño el sentir
y más extraño el pasado.


Jujuy - Salta Argentina.

jueves, 21 de junio de 2018

Jarrones de olvido

Una flor se ha posado en mi cabeza
tal vez dos o tres
tal vez se ha trancado en mis ojos
tal vez me ha bajado de revés.
Lirio, azucena o nardo
tal vez un clavel
ha perdido resguardo
pareciera no tener caso
se ha deslizado por mi garganta
obstruyendo todo a su paso.
Tal vez se posó en mis pechos
dalia, margarita o lavanda
pintó dos o diez bocas
y bajó...impregnado su aroma.
Una flor se ha posado en mí
tal vez de loto
prendiendo todo a su paso
fijando mi horizonte
alejándome del marchito prado.

Imagen: video musical de Silvana Estrada.


sábado, 7 de abril de 2018

Caza

Cuando abrí los ojos
se mojó el alma
y aquí en el sol
que entibia cada pierna
se instaló tu abrazo.

Juegos
juegos verdes y rosas
algunos azules y escarlatas.

El azar juega en nuestra contra
y sin embargo seguimos
apostándolo todo.

Me quedo sin intenciones
y siempre encuentras cómo re-anudar
dejas mi cuerpo atado
el agua corre, la noche parte.

Abro los ojos
esta vez se ha mojado el párpado.


Ilustración de Jean-Francois Painchaud

martes, 6 de febrero de 2018

Espejos y una flor

Justo en el instante en el que caía
en la generosidad de un sueño
se metió por la garganta
al son de su manía melómana
el pensamiento: este mundo se encuentra enfermo.

Y es que si nos untamos de esta brea
a veces el optimismo de esta porno-era no basta
y por más agujetas que sujetemos no alcanza
continuamos tropezando con los mismos pasos.

E insomnes con la piel desnuda al tiempo
seguimos quemándonos entre almas colillas
ya fumadas, ya hechas polvo,
entre camas alquiladas
por un pago que vale más que unos cuantos saltos.

Ya con los ojos intentando un desgajo
pensé en sus textos
y sentí lo distante cercano
porque más allá de sudores vanos
y microhistorias porteñas
de falsedades y lealtades de cartón
las cortezas se agrietaron
pero seguimos aquí,
fantaseando con alientos y valles
porque en un mundo de colillas
pesa más la compañía sincera
de dos enfermos en letras
que una historia sin personajes
una canción muda.

Sí, el mundo está enfermo
pero aún quiero mojarme en él
secarme a la sombra
disfrazarme de estrella
sonreír dolencias
si como usted compañero
la amistad florece en un espejo.


Ilustración: Adolfo Serra 





jueves, 14 de diciembre de 2017

Insuficiente

Sentada junto al río, embarcaba relojes en naves desestructuradas de papel, de bolsillo, pared, mesa, péndulo, arena y hasta de figuras ridículas de cucú, todos terminaban en el deshuesadero de un horizonte plata.

Su liberación de tiempo era interrumpida siempre por la coloración rosa de los edificios, en ese justo instante en el que el sol y unos ojos cómplices jugueteaban a transformar los paisajes ya rotos del puerto.

Ese era su llamado, hora de zambullirse río abajo y dormir junto a la chatarra ya olvidada por las sombras oxidadas de una gran ciudad.

20 meses de desapego, casi un desdoblamiento satírico, en el que minuteros, segunderos y engranajes rotaban en una dulce canción de regreso y unos cuantos silencios.

Se acercaba por fin la hora del embarque, cuando en medio de su rutina filtrándose por las llaves oxidadas de las cañerías, viendo todo como espectadora de un paisaje ajeno quedó atrapada en un grifo de agua. Se sintió bien la serenidad, el no fluir, la calidez de un apego, así que por un par de semanas olvidó zambullirse en el río plata.

Solo por un instante de su alma líquida brotó un jardín, que al cabo de los días fue revestido por los relojes del deshuesadero, y de repente el tiempo comenzó a correr, y con él los miedos pesaron como yunques, y la dulce canción de regreso se tornó en zozobra, y en el grifo comenzó a disiparse, al despertar y encontrar en esa desdibujada flor una vía al fondo del puerto.

Un fondo con insuficientes besos, insuficientes caricias, insuficiente ser, insuficiente entrega, insuficientes mentiras, insuficiente en su inicio y en su fin, siempre lo sería, así se dejó caer, se embarcó y continuó fluyendo, la flor finalmente no llegó antes de partir, y la silueta del grifo se desdibujó en infinitas líneas de luz, hasta que de ella no quedaron sino burbujas que, con los segundos, no fueron más que un fin bajo el agua.



Ilustración por @adrian.borda.art